Contrastes y marcas del oro en España: cómo leerlos

Actualizado el · Redacción de OroPlata.es

Una joya de oro española suele llevar dos marcas: la ley en milésimas (750, 585 o 375) y el punzón de identificación del fabricante. Si además fue verificada por un laboratorio oficial, lleva un contraste de garantía. Saber leerlas te dice qué estás vendiendo.

Qué marcas exige la ley española

La normativa sobre objetos fabricados con metales preciosos obliga a que las piezas comercializadas en España lleven contrastada su ley y la identificación del fabricante o importador. La ley se expresa en milésimas, normalmente en un pequeño rectángulo o figura geométrica.

El punzón de identificación suele combinar letras y un número que corresponde al registro del fabricante en su comunidad autónoma. Con ese número se puede rastrear quién fabricó o importó la pieza.

El contraste de laboratorio oficial

Los laboratorios de contrastación autorizados (dependientes de las comunidades autónomas o acreditados) analizan una muestra y estampan su propia marca de garantía. Esa marca confirma que la ley grabada es real. En joyería antigua es frecuente encontrar este doble contraste; en piezas actuales, muchos fabricantes optan por el autocontraste bajo su responsabilidad.

España forma parte desde hace décadas de sistemas de reconocimiento de contrastes en Europa, y piezas con la Marca Común de Control (una balanza con la ley) son aceptadas en los países firmantes de la Convención de Viena sobre contraste.

Dónde buscar las marcas

Anillos: en la cara interior del aro. Cadenas y pulseras: en la chapita del cierre o en el propio mosquetón. Pendientes: en el poste o en la parte trasera. Colgantes y medallas: en la anilla o en el reverso. Usa una lupa de 10 aumentos y buena luz; las marcas desgastadas se leen mejor girando la pieza bajo una lámpara.

Marcas que indican que no es oro macizo

GF (gold filled), RGP (rolled gold plate), GP o GEP (gold plated, gold electroplated), HGE o HGP (heavy gold electroplate), «chapado» o «doublé» indican una capa de oro sobre otro metal. Su valor de metal es mínimo. Tampoco son oro marcas como «18KGP» aunque incluyan el número 18.

En plata dorada (vermeil) verás 925 o 800: la pieza se vende como plata, no como oro.

Marcas extranjeras habituales

Joyería italiana: 750 dentro de un rombo junto a una estrella con número y siglas de provincia (AR para Arezzo, VI para Vicenza). Joyería portuguesa: cabezas o figuras con la ley. Reino Unido: un sistema completo de punzones con la ley, la oficina de ensaye y la letra del año. Oriente Medio e India: 21K, 22K o 916, a veces con el sello BIS en India.

Muchas piezas compradas en viajes llevan únicamente «18K» o «14K» sin punzón de fabricante. No significa que sean falsas, pero el comprador querrá comprobarlas antes de pagar.

Cuando la pieza no tiene marcas

No es motivo para tirarla. Muchas joyas familiares anteriores a la regulación actual, piezas reparadas o arregladas por un joyero, o joyas muy pequeñas no llevan contraste. Un compro oro profesional comprobará la ley con ácidos o con un analizador de fluorescencia de rayos X, que no daña la pieza. Pide que lo hagan delante de ti y que el resultado conste en el justificante.

Si te dicen que una pieza sin marcar es de 9k, pide que te muestren la prueba. Es un argumento habitual para bajar la oferta.

Por qué importa saber leer el contraste

La diferencia entre que te paguen una pieza como 18k o como 14k es del 22 % del valor del metal. En un lote de 30 g de oro, eso pueden ser varios cientos de euros. Identificar bien la ley y separar las piezas por pureza antes de vender es la forma más sencilla de cobrar lo que corresponde.

Contrastes en plata y platino

La plata española se marca con 925 o 800 (y a veces 916 en piezas antiguas), y el platino con 950 o 900. Las reglas son las mismas: ley en milésimas, punzón del fabricante y, si existe, contraste de laboratorio. En plata, la marca «Sterling» o «STG» equivale a 925. Las piezas bañadas en plata llevan siglas como «EPNS» (electroplated nickel silver) o «Alpaca», que indican que el metal base no es plata y que su valor como metal es prácticamente nulo. Si heredas una cubertería, revisa cada pieza: es frecuente que los cuchillos tengan solo el mango de plata y la hoja de acero, lo que reduce mucho el peso de plata real y, por tanto, lo que te pagarán por ella.