Quilates y ley del oro: qué significan 24k, 18k, 14k y 9k

Actualizado el · Redacción de OroPlata.es

El quilate mide la proporción de oro puro en una aleación sobre 24 partes: 24k es oro puro (999 milésimas) y 18k contiene 18/24 = 75 % de oro (750). El precio por gramo de cada ley es el del oro puro multiplicado por esa proporción.

Quilates frente a milésimas

Hay dos formas de expresar la pureza. Los quilates dividen el metal en 24 partes y se usan sobre todo en el lenguaje comercial y en joyería anglosajona. Las milésimas indican cuántas partes de oro hay en 1.000 y son las que manda la normativa española: por eso en una joya fabricada en España verás «750» y no «18k».

Equivalencias habituales: 24k = 999 (o 999,9), 22k = 916, 21k = 875, 18k = 750, 14k = 585, 10k = 417 y 9k = 375. Las milésimas son ligeramente inferiores al valor matemático exacto en algunos casos (14/24 = 583,3, pero se marca 585) porque los fabricantes aplican una pequeña tolerancia a favor del cliente.

Qué ley es la más habitual en España

La joyería tradicional española es mayoritariamente de 18 quilates. Es un equilibrio entre color intenso, resistencia y valor. Desde 2016, la normativa permite comercializar también oro de 14k y 9k, así que en cadenas de joyería y en compras por internet es cada vez más frecuente encontrar piezas de 585 y 375.

El oro de 22k y 21k es típico de joyería de Oriente Medio, India y el norte de África; muchas familias en España conservan piezas así traídas como regalo de boda. El 24k apenas se usa en joyería porque es demasiado blando: lo encontrarás en lingotes y monedas de inversión.

Cómo se calcula el precio por gramo de cada ley

Partimos del precio del gramo de oro puro en euros. Para 18k multiplicamos por 0,75; para 14k por 0,585; para 9k por 0,375. Si el gramo de oro puro vale 100 €, el de 18k vale 75 €, el de 14k 58,50 € y el de 9k 37,50 €.

Ten en cuenta que ese es el valor del metal contenido. Lo que paga una tienda es un porcentaje de esa cifra, y lo que cuesta una joya nueva en el escaparate incluye además IVA, mano de obra, diseño y margen comercial. Por eso una cadena de 18k puede costar el doble de su valor en oro.

¿De qué está hecho el resto de la aleación?

El porcentaje que no es oro se completa con plata, cobre, zinc, paladio o níquel. La mezcla determina el color: más cobre da oro rosa, más plata un tono amarillo verdoso, y paladio o níquel producen oro blanco (que después se suele recubrir con rodio para que sea más brillante).

Estos metales aportan dureza, pero tienen poco valor en la venta de joyería usada. Solo el paladio tiene un precio relevante, y aun así las tiendas no suelen pagarlo por separado.

Por qué no todas las joyas de 18k valen lo mismo por gramo

En teoría el gramo de 18k debería valer igual en cualquier pieza. En la práctica, al venderla, pesa la facilidad de verificación: una pieza con contraste oficial español es más fácil de vender que una sin marcas, y un lingote certificado se compra a un porcentaje mucho más alto que una cadena con soldaduras de baja ley.

Las piezas huecas, muy finas o con muchas soldaduras pueden tener una ley real algo inferior a la grabada. Las tiendas serias comprueban con piedra de toque, ácidos o un analizador XRF; pide ver el resultado.

Cómo comprobar la ley tú mismo

Busca la marca con lupa de 10 aumentos. Un imán sirve para descartar falsificaciones groseras: el oro no es magnético, así que si la pieza se pega con fuerza al imán no es oro macizo (aunque un cierre de acero puede engañarte). Las pruebas de ácido y los analizadores las hacen joyerías y compradores profesionales; no rayes tus piezas en casa.

Desconfía de marcas como «GF», «GP», «RGP» o «HGE»: indican chapado o laminado en oro, no oro macizo, y apenas tienen valor de metal.

Resumen rápido

24k = 999 = oro puro, para inversión. 18k = 750 = joyería tradicional española. 14k = 585 y 9k = 375 = joyería más económica y resistente. Multiplica el precio del oro puro por la pureza y tendrás el valor del metal de cualquier pieza.